
La playa de Cofete, vista así —tan vasta, tan desierta, tan envuelta en un silencio casi sobrenatural— parece hecha a propósito para que la imaginación se desboque. Su belleza áspera y su aislamiento natural han alimentado durante décadas ese “pasado imaginario” ligado a los nazis, un eco de leyendas que se mezcla con la realidad geográfica del lugar.
En esta imagen, ese mito casi se siente en el aire:
- La inmensidad del paisaje parece esconder secretos que nunca terminan de revelarse.
- Las montañas, oscuras y abruptas, podrían ser perfectamente el telón de fondo de historias que se contaban en voz baja.
- Y la luz gris, contenida, añade una capa de misterio que hace que uno entienda por qué Cofete se convirtió en terreno fértil para relatos de conspiraciones, refugios ocultos y presencias fantasmales.
Pero lo más interesante es cómo la foto transforma ese imaginario: en lugar de miedo o tensión, transmite una calma profunda, como si el propio paisaje hubiera decidido quedarse solo con lo que es real —el viento, la arena, el océano— y dejar que las leyendas se disipen como espuma.
Fuerteventura – Playa de Cofete
Latitud 28º 06′
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