Hay algo profundamente evocador en esta imagen: el pequeño universo de arena, conchas y piedra parece guardar secretos del mar y del tiempo. La roca, con su poro abierto como una herida antigua, se convierte en el corazón de una escena silenciosa, rodeada por caracolas que parecen escuchar su historia. Cada grano de arena es testigo de mareas pasadas, de pasos que ya no están, de susurros que el viento dejó atrás. Es una imagen que habla de lo frágil y lo eterno, de lo que permanece aunque todo cambie.

Fuerteventura – Dunas de Corralejo

Latitud 28º 41′

“Todas las imágenes están protegidas por derechos de autor.”

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

error: Este contenido está protegido !!